Llegas todos los días puntual a la oficina, haces lo que te piden en el tiempo indicado, incluso no has bloqueado a tu jefe en el whatsapp para que te lleguen los mensajes del grupo. Entonces, ¿qué estás haciendo mal?

Tal vez nada, pero lo más probable es que estés fallando en alguno de estos errores sutiles y muy frecuentes, pero no te preocupes, te diré exactamente cómo remediarlo.

Le pregunté a diversos líderes de sus respectivas compañías cuáles son los errores más comunes que observan en los BUENOS trabajadores que tienen a su cargo, y esta lista es el resultado.

 

chisme

1. Participar de chismes

Que tire la primera piedra quien no ha tenido ganas de saber/comentar más sobre esos colegas que parece que son más que colegas, o sobre las teorías de que un proyecto puede desaparecer muy pronto, y con él todos sus trabajadores. Es muy fácil dejarse llevar por la curiosidad, pero recuerden lo que le pasó al gato.

Los chismes en la oficina son tóxicos, no sólo para quienes son tema de debate, sino las personas que disfrutan de repartirlos. Piensen en su lugar de trabajo, les aseguro que pueden señalar mínimo 1 persona conocida por hacer pública la vida privada de los demás. Les aseguro también que las cabezas de la empresa tienen conocimiento de quién es.

 

CÓMO CORREGIRLO: 

Este punto es crucial para mantener una imagen profesional ante tu empleador y tus colegas. Las personas, con el tiempo, se dan cuenta de con quienes pueden “chismear” y con quienes no. Evita estar en esa conversación. Si no puedes salir de ella, no participes. Si participas, haz comentarios conciliatorios, sin dañar la imagen de nadie.

No hagas de los rumores tu punto débil, pues aparte de restar puntos a tu imagen profesional, no sabes qué puertas puedes cerrarte sin ser conciente de ello. En la oficina y en la vida laboral todo da vueltas.

 

bonus

2. Pedir un “bono”

Algunas ocasiones lo merecen, pero si tu empledor te solicita que supervises por unos días a un grupo porque tu jefe se va a ausentar, no puedes pedir un bono u otro pago extra. Si la tarea nueva requiere que hagas gastos que antes no contemplabas, como transporte, por ejemplo, podrías explicar tu situación y requerir los gastos de transporte. Pero si lo único que va a requerir es un poco más de tu dedicación, se ve poco profesional que pidas de inmediato un pago. Denota poco compromiso con la empresa y poca disposición para trabajar en equipo.

 

CÓMO CORREGIRLO:

Es importante que tengas el reconocimiento de tus jefes por tu apoyo extra, recuérdaselos cuando sea el momento oportuno, pero no para que te paguen cualquier mínima tarea. Mejor usa esto a tu favor cuando se abra un proyecto en el que quieras participar o desees pedir horas libres (si tuviste que sacrificar tiempo).

Esto también aplica para cambios de cargo. Muchas veces asociamos un ascenso con un aumento de salario de inmediato. Es verdad que mayores responsabilidades deberían ir de la mano con un sueldo acorde, pero si la empresa no lo menciona, espera 2 o 3 meses para demostrar tu valía en el nuevo puesto, y ahí pide el aumento.

 

marca personal

3. No auto-promocionarte

En la mayoría de trabajos, depende de ti que promuevas la tan mencionada “marca personal”. Si hiciste un buen trabajo que no cualquiera hubiera logrado, pero tu jefe no parece notarlo, o peor aún, se lleva el crédito ante sus jefes, estás fallando en hacerle saber a tus clientes (es decir, tus empleadores) lo que vales como profesional.

A veces, las personas fallan en auto-promoverse pues temen ser vistos como poco profesionales. Algunas veces, el equipo de trabajo cuenta con una dinámica en la que tampoco permite el elogio de uno de los miembros, pues desean que el mérito sea de todo el grupo como bloque. En otras ocasiones, la persona simplemente asume erróneamente que sus jefes saben el trabajo que él/ella puso para obtener ese resultado.

 

CÓMO CORREGIRLO:

No asumas que tus jefes saben de tu esfuerzo. Muchos lugares de trabajo son altamente competitivos, y debes sumar puntos (a veces, literalmente) para que goces los beneficios de ser considerado dentro del personal más calificado en tu área.

Sé sutil pero claro. Una buena oportunidad para hacer notar tus méritos es cuando te encarguen otra tarea. Puedes decir algo como “Estaré feliz de encargarme de este nuevo cliente. Tiene algunas semejanzas con el que trabajé el mes pasado que resultó muy bien, así que considero que puedo hacer un buen trabajo para que estemos satisfechos en el equipo”. Como puedes ver, lo importante dar una pista a las personas relevantes (tus jefes) para recordar tus logros anteriores, sin hacerlo el centro de la conversación ni olvidando que formas parte de un equipo de trabajo.

 

 individualista

4. Pensar de forma individualista

Y hablando de equipos de trabajo, tampoco se trata de enfocarse sólo en los logros o reconocimientos personales. Muchos trabajadores que tienen un desempeño sobresaliente, se dejan cegar por las luces puestas en ellos, y no piensan en el beneficio del equipo como un todo. Piénsalo así: el jefe de tu jefe no está pensando en tus logros personales, sino en que toda la compañía en general logre las metas asignadas.

Tus acciones deben estar especialmente enfocadas a beneficiar a tu equipo, tu área y tu empresa. Esto incluye ayudar a los de tu equipo a llegar sus metas. De esta forma, te conviertes en una pieza clave que tu empleador querrá retener y ascender.

 

CÓMO CORREGIRLO: 

Antes de actuar, pregúntate cómo esto beneficia a tu equipo. Algunas personas pueden presentarse ante los demás como alguien que lo sabe todo. Está bien verse como conocedor del rubro, pero esto no debe dejar a los demás “por fuera”. Lo más seguro es que termine siendo negativo para ti porque necesitarás que tu equipo tengo un rol activo en tu trabajo o idea.

Siempre posiciónate como alguien que trabaja en equipo. Habla de “nosotros”, en vez de “yo” cuando corresponda, cuando quieras proponer una idea, di algo como “he estado pensando que podemos hacer esto, ustedes qué han pensado o qué opinan?”, para mantener la participación de todos. Ayuda y capacita a los demás miembros de tu equipo, la persona que comparte conocimiento siempre tiene un lugar especial entre los demás.

 

estres laboral

5. No saber manejar las dificultades

Sea porque el ejecutivo de ventas tuvo este mes resultados pobres, o porque el reclutador consiguió a las 15 personas que le pidieron sólo para que le digan “ya no es necesario, gracias”, los imprevistos siempre aparecen y pueden afectar en gran medida nuestro trabajo. Si eres un trabajador ambicioso y motivado, los contratiempos que están fuera de tu control pueden ser muy frustrantes.

Estos obstáculos pueden ser paralizantes y desmotivadores, por lo que si sigues este camino de revés emocional, podrías estar limitándote a ti mismo en tomar responsabilidades o hacer alianzas laborales que son avances potenciales para tu carrera profesional.

En un trabajo utópico, todo sale de acuerdo a lo planeado, pero la realidad es otra. La habilidad para recuperarse rápido de una decepción laboral y mantener el mismo esfuerzo es lo que te hará sobresalir del resto.

 

CÓMO CORREGIRLO: 

Reconoce tus pensamientos, deténlos y cámbialos. Si ya te diste cuenta que los contratiempos te desmotivan demasiado, debes cambiar el “chip”. Convéncete a ti mismo que hacer el esfuerzo y tomar riesgos es éxito suficiente, y no hacer nada por miedo al fracaso, es fracasar desde un principio.

Un ejercicio que te ayudará a mejorar en este aspecto y en tu desempeño laboral es ponerte la meta de 1 vez al mes hacer algo que te saque de tu zona de confort en el trabajo. Puede ser hacer una nueva sugerencia bien organizada, o acercarte a un potencial nuevo cliente. Cualquiera que sea el resultado, te hará aprender para el siguiente mes hacerlo mejor.

 

reunion de trabajo

6. No pedir retroalimentación

En muchas organizaciones, hay una evaluación de desempeño anual (o a veces no la hay del todo). Sin embargo, no debes esperar un año para obtener esta valiosa información. Cuando dejamos pasar mucho tiempo, la evaluación puede centrarse en un evento o momento reciente que no necesariamente refleja el desempeño global del empleado.

 

CÓMO CORREGIRLO: 

Para poder ser exitoso en tu trabajo, es importante tener una evaluación frecuente de tus esfuerzos, y conocer cuáles son tus puntos fuertes y cuáles te falta mejorar. Los profesionales más exitosos saben la importancia de contar con alguien que pueda darles un feedback honesto y constructivo para que puedan mejorar continuamente.

Encuentra un colega de confianza o pregúntale a tu jefe qué consejo te daría para mejorar tu desempeño en los próximos meses. Las personas que te rodean son quienes más observan tu trabajo, por lo que encontrar una crítica constructiva puede abrirte los ojos a algo que no habías notado o que no le estabas dando la importancia necesaria.

 

responsabilidad

7. No aceptar nuevas responsabilidades

Ceñirte a tu lista de funciones de la descripción de tu puesto es una de las formas más efectivas de no ser ascendido nunca. Sobresalir requiere dedicación, especialmente si eres parte de un equipo donde hay otras 3 o más personas con el mismo puesto (y por lo tanto, con perfiles profesionales similares). Puedes ser muy bueno en lo que haces, pero lo que distingue a los mejores ejecutivos de otros es que no temen tomar nuevos roles y asumir distintas tareas, pues el objetivo de su trabajo no es “hacer la tarea”, el objetivo es encaminar a la empresa a cumplir sus metas – y hacer lo necesario para ello.

 

CÓMO CORREGIRLO:

Pregúntate qué logros debes alcanzar antes de que puedas crecer en tu empresa. ¿Cómo vas a justificar ese incremento de sueldo y cargo? El que consigamos las metas de un puesto específico, no nos hace merecedores de otro puesto más alto.

Después de dominar las tareas de tu cargo, pregúntale a tu jefe de cuáles proyectos puedes formar parte que representen un reto para ti. Cuando se presente una oportunidad de ascenso, es más lógico que piensen en la persona que vas más allá de lo que se le pide.

Asegúrate de que puedas organizar tu tiempo para comprometerte con nuevos roles, no se trata de que termines extenuado. Busca tareas que estén alineadas con tus capacidades.

 

¿Te has identificado con alguno de los puntos? ¿Cuál observas con más frecuencia en tu lugar de trabajo? Cuéntame si piensas en otro error importante que cometen los buenos trabajadores. 

 

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